El 17 de marzo, en el Aula Magna del Edificio Polivalente Parque Batlle, la Universidad de la República (Udelar) presentó el informe: “Perturbaciones y desafíos en la atención a la salud mental en la Udelar”, un estudio exploratorio que analiza las principales problemáticas que afectan el bienestar psicoemocional de estudiantes, docentes y funcionarias/os técnicos administrativos y de servicios, así como los desafíos institucionales para su abordaje.

El estudio fue elaborado por un equipo interdisciplinario integrado por docentes e investigadores/as de la Facultad de Enfermería (Fenf) y la Facultad de Psicología (FPsico) y surgió a partir de la creciente preocupación por el aumento de situaciones vinculadas a la salud mental en la vida universitaria.

Su presentación estuvo a cargo de las y los investigadores responsables: Prof. Fernando Bertolotto, decano de la Facultad de Enfermería y docente de la Unidad de Investigación; Profa. Adj. Alejandra Arias, del Instituto de Psicología de la Salud, de la Facultad de Psicología; Asist. Lic. Camila Estiben, docente de la Unidad de Investigación de la Facultad y Lic. Psic. Valentina Domínguez. 

Además, contó con la participación del Rector Héctor Cancela quien enfatizó: “La salud mental es un tema central, tanto en lo individual como en lo colectivo. Como universidad, tenemos la responsabilidad de comprender estas situaciones y generar herramientas que permitan acompañarlas”

Al evento asistieron diferentes equipos académicos, decanos, decanas, docentes, estudiantes, funcionarias y funcionarios de diferentes espacios universitarios de toda la Udelar. Al final del evento se habilitó un espacio de intercambio sobre esta temática que ha adquirido relevancia en los últimos años.

Un problema en crecimiento y de carácter complejo

La Udelar concentra una comunidad de aproximadamente 180.000 personas, lo que representa más del 5% de la población del país. En este contexto, se observa una creciente incidencia de problemáticas como ansiedad, depresión, situaciones de violencia, acoso, consumo problemático y conductas vinculadas a intentos de autoeliminación (IAE) y suicidio.

El informe destaca que estas situaciones no solo afectan a las personas, sino también al funcionamiento de los servicios universitarios, constituyéndose en un fenómeno complejo que combina dimensiones individuales, institucionales y sociales.

Según se planteó durante la presentación, la Udelar constituye un entorno particularmente significativo por su escala y diversidad, lo que implica desafíos específicos para la atención de estas problemáticas.

Fernando Bertolotto, decano de la Facultad de Enfermería, destacó que el estudio surgió de una inquietud compartida: “Existe una percepción extendida de que, si bien se han desarrollado múltiples acciones, las respuestas siguen siendo insuficientes frente a la magnitud del problema”, expresó.

Asimismo, subrayó que el objetivo fue generar un insumo que contribuya a la toma de decisiones: “No buscamos un diagnóstico exhaustivo, sino una aproximación que permita ordenar la discusión y aportar a la construcción de estrategias institucionales”.

Metodología y enfoque

El estudio se desarrolló desde un enfoque exploratorio y de investigación-acción participativa, combinando distintas estrategias:

  • Revisión de antecedentes institucionales de los últimos 20 años

  • Análisis de políticas y programas existentes

  • Encuesta cualitativa a autoridades universitarias

La consulta fue dirigida a actores con responsabilidades de gestión —decanos/as, directores/as y otros referentes— y alcanzó una tasa de respuesta del 75%, lo que permitió relevar percepciones, experiencias y modos de abordaje en los distintos servicios universitarios. 

Principales hallazgos

El informe identifica que las problemáticas de salud mental en la Udelar se configuran a partir de la interacción de múltiples dimensiones.

Por un lado, se reconocen factores de carácter institucional, vinculados a las condiciones de estudio y trabajo, la organización académica, la sobrecarga, los vínculos interpersonales y el clima organizacional. Por otro lado, se señalan dimensiones personales, que incluyen situaciones de ansiedad, depresión, estrés, ataques de pánico y consumo problemático.

Asimismo, se señala como especialmente preocupante la presencia de intentos de autoeliminación y suicidio, particularmente en la población estudiantil. 

Hacia una estrategia institucional integral

Entre las principales conclusiones, el informe plantea la necesidad de avanzar hacia un enfoque institucional más integral, que permita dar respuestas integradas y, sobre todo, reactivas.

En este sentido, se propone fortalecer una estrategia que contemple de manera articulada: promoción de la salud mental, prevención de situaciones de riesgo, atención y acompañamiento; seguimiento y postvención.

Asimismo, se subraya la importancia de generar información sistemática que contribuya a la toma de decisiones y al diseño de políticas universitarias. 

Intercambio con el público

El espacio de diálogo posterior permitió profundizar en los desafíos planteados por el estudio, incorporando miradas desde distintos servicios y experiencias concretas de la vida universitaria.

Entre los principales aportes, se identificó que la generación del malestar parte de las condiciones estructurales,  —como la sobrecarga académica y laboral, las limitaciones de infraestructura y las formas de organización institucional—.

Asimismo, se señaló la complejidad del fenómeno, en tanto articula dimensiones individuales, institucionales y sociales más amplias, lo que requiere respuestas integrales. Las intervenciones también hicieron énfasis en la necesidad de fortalecer los espacios de escucha y acompañamiento, mejorar la comunicación entre docentes y estudiantes, ampliar y coordinar los recursos existentes y jerarquizar el rol de los dispositivos de bienestar universitario.

 

Fuente e imágenes: portal del Área Ciencias de la Salud