Ante un nuevo 1º de Mayo, saludo a las trabajadoras y los trabajadores que sostienen cada día la Universidad de la República (Udelar): docentes, egresados/as, funcionarios/as TAS y estudiantes que, en gran porcentaje, también trabajan. 

Actualmente, la Udelar participa con referentes académicos en diversos ámbitos de debate y discusión nacionales sobre el futuro del trabajo y los trabajos del futuro, tales como el diálogo propiciado por la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) para el diseño de la Estrategia Nacional de Desarrollo; intercambios con el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social e interlocutores sociales sobre la reducción del tiempo de trabajo; así como el CDC y otros espacios de cogobierno universitario siguen siendo espacios clave donde se dan profundas reflexiones y se toman decisiones en torno a políticas institucionales para mejorar la calidad de nuestro trabajo cotidiano.

La coyuntura nacional e internacional nos exige profundizar en el desarrollo de nuestras capacidades intelectuales, creativas y colectivas para que el conocimiento que producimos a diario desde nuestra casa de estudio siga teniendo impactos positivos en la garantía de derechos humanos, entre ellos, los derechos laborales.

En la Udelar trabajamos a diario para ampliar la malla de derechos en nuestras trabajadoras y trabajadores buscando, con los recursos presupuestales que tenemos, mejorar cada jornada laboral, así como nuestros espacios de estudio y trabajo. 

La dimensión de cuidados también nos ocupa, siendo uno de los trabajos no remunerados que más recae en las mujeres. Aspiramos a seguir desarrollando políticas que contemplen el cuidado de nuestras infancias, pero no solo: queremos llegar cada vez más a personas con discapacidad, a personas mayores y a otras que tengan algún grado de dependencia. 

La incorporación creciente de la inteligencia artificial en los ámbitos laborales nos interpela como sociedad y, muy particularmente, como sistema universitario público comprometido con el desarrollo del país. Nos enfrentamos a transformaciones profundas en las dinámicas laborales, donde la automatización de ciertas tareas convive con la emergencia de nuevas capacidades y perfiles profesionales. Este escenario plantea desafíos sustantivos en términos de formación, equidad y acceso al conocimiento, que no pueden ser abordados únicamente desde la lógica del mercado. 

Resulta imprescindible fortalecer una educación integral, crítica y flexible, que nos permita reflexionar éticamente sobre estos cambios, asegurando que el avance tecnológico esté al servicio del bienestar colectivo y no profundice desigualdades existentes.

Asimismo, la situación actual del mundo del trabajo en nuestro país exige que observemos las situaciones de precarización y los niveles de informalidad. Estas realidades afectan particularmente a jóvenes y mujeres, quienes enfrentan mayores dificultades para acceder a empleos de calidad, estables y con derechos garantizados. 

Como universidad pública, comprometida con el desarrollo nacional y la equidad social, nos corresponde no solo formar profesionales con sólidas capacidades técnicas, sino también ciudadanas y ciudadanos críticos, capaces de comprender y transformar estas dinámicas.

Resulta imprescindible fortalecer los vínculos entre educación, trabajo y políticas públicas, que promuevan oportunidades reales de inclusión laboral y contribuyan a una sociedad más justa e igualitaria.

En este sentido, valoramos especialmente el convenio de cooperación suscrito entre la Udelar y el PIT-CNT en 2025, porque constituye un ejemplo significativo de articulación entre la academia y el movimiento sindical en favor del desarrollo nacional. 

El trabajo conjunto realizado hasta el momento con la central sindical ha permitido generar espacios de formación, investigación y reflexión orientados a fortalecer las capacidades de las y los trabajadores, así como a enriquecer el rol de la universidad en su compromiso con la sociedad. Este vínculo reafirma la importancia de construir conocimiento de manera colectiva, reconociendo saberes diversos y promoviendo iniciativas que contribuyan a una sociedad más justa e inclusiva.

Que este 1 de Mayo sea una nueva jornada de lucha y reflexión.

Héctor Cancela
Rector de la Universidad de la República